sábado, 17 de mayo de 2025

Publicación: Una mirada desde la historia urbana. Rosario y el arte. 1960-75 Historia Regional Urbana Noviembre 2006

Pagina

https://historiaregional.org/ojs/index.php/historiaregional/article/view/211


Resumen

En este trabajo, proponemos abordar desde el análisis de tres casos puntuales del accionar de artistas de Rosario en el año 1968, su relación con la ciudad, y cómo se posicionaron con explorar a través de casos puntuales de la experiencia de la vanguardia plástica.Dicho trabajo se inscribe dentro del marco de un proyecto de investigación mayor, centrado en Rosario entre los años 1960-75, que propone una mirada comprometida con la historia urbana y cultural de nuestra ciudad. El estudio de los complejos vínculos de ocupación, conquista, apropiación y rechazo que las diferentes ramas de la producción artística hicieron del espacio urbano, y el lugar que le adjudicaron como tópico de sus producciones, permitirá enriquecer la historia cultural local.

Numero 24(2006)


Biografía del autor/a

Ana Florencia Frontini, Universidad Nacional de Rosario

Arquitecta. Becaria de Conicet. Doctoranda en Carrera de Doctorado, Escuela de Posgrado. FHyA: UNR. Adscrita a la Cátedra de Historia Social Latinoamericana. Carrera Antropología. FHyA. UNR- 296 -

Una mirada desde la historia urbana




 
  • Ana Florencia Frontini
  • Las obras
  • El primer ejemplo que presentamos es una obra colectiva que marca la ruptura
  • definitiva de lo que ellos denominaron «las estructuras de la cultura oficial». En
  • Amigos del Arte, cito en 3 de febrero 755 de nuestra ciudad, se llevó a cabo una
  • conferencia. Esta institución tradicionalmente valorizada por el arte rosarino y su
  • sociedad, es la sede donde Romero Brest se presentó a hablar sobre vanguardia,
  • el 12 de julio de 1968. En medio del acto, diez artistas protagonizaron una toma
  • de la sala, irrumpieron en la conferencia, coreando consignas, y cortaron la luz.
  • Entre estos artistas se encontraban más de una docena de artistas plásticos, y
  • el objetivo fue a través de este acto conjunto, hacer pública la renuncia al premio
  • Braque y el rechazo del auspicio del Instituto Di Tella al Ciclo de Arte Experimen
  • -
  • tal. En esta «primera obra de arte de acción» se trabajó coordinada por un guión
  • de Juan Pablo Renzi donde cada uno de los integrantes del grupo actuó con roles
  • diferentes y precisos según un plan estratégico.
  • Me acuerdo que no reunimos en un bar que estaba en la esquina de Ami
  • -
  • gos del Arte y allí nos pusimos de acuerdo. Hicimos una operación de tipo
  • comando, no me gusta decir esto, pero en realidad tenía esa característica,
  • según la cual cada uno de los actores tenía un rol más o menos específico.
  • Yo iba a hablar en lugar de Romero Brest, después entrábamos con el grupo
  • y lo interrumpíamos. El único que no entraba era Puzzolo, que se quedaba
  • en el zaguán, donde estaba el control de los tapones, para apagar la luz en
  • un determinado momento. Puzzolo tenía un tiempo exacto para cortar la
  • luz, tenía que calcular porque no sabía que estaba pasando adentro, la sin
  • -
  • cronización se dio muy bien, casi en forma exacta. Y además había otro rol,
  • que cumplía María Teresa, que era el de público, se quedaba después para
  • registrar lo que pasaba cuando nosotros nos íbamos
  • 1
  • .
  • Vemos aquí cómo este «asalto», es un acto que definitivamente recurre a la
  • violencia física, a la toma de un espacio y de la reunión, en una acción conjunta
  • cuyo mensaje, explícitamente queda subrayado la línea de pensamiento de este
  • grupo de vanguardia. En primer lugar un sitio de la ciudad, consagrado como el arte
  • «oficial» o un arte dominante es subyugado por una acción clandestina y tomado
  • por breves instantes por este movimiento «emergente»
  • 2
  • y contestatario. Amigos
  • del Arte, representa en Rosario, una institución ampliamente reconocida, con
  • actividades que continúan hoy en día y durante esos años fue un punto clave de
  • rechazo de la vanguardia, ya que para ellos, no sólo representaba una institución,
  • sino una entidad defensora del arte burgués consagrado y un enemigo acérrimo
  • cuyas actividades y sitios de exposición eran repudiados por ellos.
  • La violencia ejercida por la acción de «tomar» la conferencia se denota en el texto
  • de Renzi, contestario y que evoca, junto con el trabajo del grupo, los manifiestos
  • de las vanguardias europeas y del Internacional Situacionista francés. El grito, las
  • frases a coro, y la movilización colectiva fueron una manera de manifestarse que
  • se tornaría característica a las acciones de este grupo.
  • Pasó que en medio de la conferencia de Romero Brest, que casualmente
  • hablaba de las vanguardias, nosotros entramos al grito de ¡aquí estamos Rome
  • -
  • ro!, entramos en masa. Incluso la gente que estaba cobrando entradas no nos
  • pudo parar. Entramos en masa, hubo escándalos, atropellos, gritos, entramos
  • por el medio, entre las filas de público, algunos nos miraban escandalizados.
  • Nos acercamos al escritorio donde estaba Romero y yo le dije que nosotros
  • íbamos a hablar en lugar suyo, entonces hubo interrupciones, vino gente de
  • la comisión a decir quiénes éramos, qué hacíamos y nosotros les contestamos
  • - 297 -
  • Historia Regional N
  • º
  • 24
  • , Sección Historia (ISP N
  • º
  • 3), Año XIX, Villa Constitución, 2006
  • que no sabían quienes éramos, y venían a oír hablar de nosotros, del arte de
  • vanguardia. Cuando se calmó la cosa empieza a hablar, la síntesis del texto decía
  • que la vanguardia era anulada por la institución, en este caso los museos, las
  • organizaciones como el Di Tella, la institución de la conferencia, la institución
  • que era Romero mismo. Todo eso anulaba el efecto de las vanguardias, que
  • tenían que existir más allá e independientemente de eso. Llegó el momento
  • en que se cortó la luz y allí empezamos a corear las consignas, decíamos que
  • la vida del Che Guevara y la lucha de los estudiantes franceses era una obra
  • de arte más importante que las obras colgadas en los museos, muy al estilo
  • dada o futurista. Entonces allí nos íbamos siempre gritando consignas como
  • viva el arte de la revolución y otras más, luego se volvieron a prenderlas luces,
  • Romero ocupó el estrado otra vez y empezó a hablar de «estos chicos» y trató
  • de absorber el hecho como cosa propia.
  • 3
  • El segundo, tercer y cuarto ejemplo forma parte del
  • Ciclo de Arte Experi
  • -
  • mental
  • , realizado en Rosario en ese mismo año. Este evento se llevó a cabo en
  • Cuadros Publicidad, un local céntrico de la ciudad (Entre Ríos 730). Participaron
  • de la muestra los siguientes artistas: Osvaldo Mateo Boglione, Aldo Bortolotti,
  • Graciela Carnevale, Rodolfo Elizalde, Noemí Escandel, Eduardo Favario, Fernán
  • -
  • dez Bonina, Carlos Gatti, Emilio Ghilioni, Marta Greiner, Lía Maisonave, Rubén
  • Naranjo, Norberto Puzzolo, Juan Pablo Renzi, Jaime Rippa.
  • Observamos que, en el texto de presentación del catálogo, el grupo define la
  • palabra «experimental» como parte fundamental de las búsquedas de la vanguardia
  • rosarina. Dejan en claro este concepto para autodefinir su toma de posición con
  • respecto al arte, y a su rol como artistas:
  • La palabra «experimental es asimilada generalmente a «vanguardia», y si bien
  • las dos tienen significados diferentes, es posible considerarlas juntas pues am
  • -
  • bas actitudes, la experimental y la de vanguardia, están sin duda, íntimamente
  • relacionadas.
  • Nuestra experiencia de vanguardia significó desde su iniciación con manifes
  • -
  • taciones esporádicas, años atrás, hasta la actualidad, en que se ha consolidado
  • en un movimiento orgánico consciente de su gravitación cultural en nuestro
  • medio, una ruptura con las formas tradicionales, por considerarlas incapaces
  • de comunicar las complejidades y especificidades de nuestra realidad. Pero
  • también significó y significa una responsabilidad: la de encontrar los medios,
  • inéditos sin duda, de transmitir esa realidad, búsqueda que se transformó en
  • una obsesión que superó individualidades de estilos y sacrificó la «continuidad»
  • de cada artista embarcado en esta tarea. Pero este interés, esta preocupación,
  • debían tener, implícitamente, un método; debía hacer un término medio que
  • fuera el nexo entre tantas maneras diferentes de pretender una misma cosa...
  • En este momento es posible decir que este afán de prueba, esta necesidad
  • de experimentación, es una característica constante de toda nuestra obra y a
  • partir del reconocimiento consciente y abierto de esta característica, organi
  • -
  • zamos este Ciclo de exposiciones donde lo experimental es el tema obligado,
  • pero no ya como una particularidad implícita en la obra, sino explícitamente
  • intencionada en su realización.
  • Texto del Ciclo de Arte Experimental
  • El segundo ejemplo le corresponde a Eduardo Favario que, el 9 de setiembre
  • propuso una obra que constituye fundamentalmente una «acción», a partir de la
  • clausura de la galería y su traslado a otro espacio. Mediante un cartel que indi
  • -
  • caba la muestra en la librería Signo, dentro de la Galería La Favorita (Córdoba y
  • - 298 -
  • Una mirada desde la historia urbana
  • Ana Florencia Frontini
  • Sarmiento), se solicitaba al público a trasladarse por el centro de la ciudad, a un
  • recorrido de cuatro cuadras. Al arribar al nuevo destino, un texto en la vidriera
  • indicaba la finalización de la obra.
  • Se generaba un acto de desconcierto por parte del espectador y una toma de
  • decisiones de rastrear y buscar nuevamente el sitio de exposición, un acto agresivo
  • que actuaba sobre su deseo de visitar la muestra, como también la alusión entre
  • líneas de un nuevo acto de violencia del gobierno actuaban en contra de las exposi
  • -
  • ciones de arte de vanguardia y de aquellas manifestaciones que fueran consideradas
  • «revolucionarias» o «contestatarias». Este mensaje aparece subyacente en la obra y
  • actuó como disparador inconsciente sobre el sujeto receptor.
  • El tercer ejemplo es una verdadera acción violenta, realizada por Rodolfo
  • Elizalde y Emilio Ghilioni, cuyo espacio de exposición se extendía del 23 al 28
  • de setiembre. Armaron una pelea callejera, siendo ésta su participación-acción
  • en el ciclo de Arte Experimental. Con la complicidad de un grupo de personas,
  • se instauró una discusión entre ellos que se tornaría cada vez más violenta, con
  • la rotura de objetos y afiches. Al final, se repartieron y se tiraron al aire volantes
  • con la explicación de esta acción. La obra concluyó con unas charlas realizadas
  • durante los dos últimos días, abiertas al público para reflexionar sobre el impacto
  • de la obra. Una vez más, la expresión artística tuvo como soporte el ámbito de la
  • ciudad y escapa de las galerías.
  • Los dos artistas se enfrentaban primero verbalmente y luego físicamente,
  • rompían sus propios afiches, corrían perseguidos por un grupo de apoyo, y
  • terminaban rodeados de gente que espontáneamente intercedía e intentaba
  • separarlos.
  • 4
  • Este tipo de acciones, buscaba ampliar los sitios del arte, mediante la inclusión
  • en nuevos espacios, «un arte social, un arte de la calle» según sus autores, y pro
  • -
  • pusieron generar un nuevo público que acceda al arte fuera del «tradicional» y, de
  • esta manera provocar una acción que en el espectador anónimo, que lo involucre y
  • lo obligue a reconocer a violencia cotidiana, según los autores
  • ,
  • al cuestionamiento
  • de ideas y actitudes que se aceptaban sin discusión. Estas acciones replantearon
  • generar en el público una participación no sólo espontánea y casual sino una toma
  • de conciencia de la realidad cotidiana y urbana.
  • El último ejemplo, corresponde a una obra de Graciela Carnevale que consti
  • -
  • tuyó el cierre del Ciclo de arte Experimental y fue realizado con la colaboración de
  • Nicolás Rosa (quien realizó el texto el catálogo) y un fotógrafo que trabajó durante
  • el desarrollo de la obra.
  • El espacio utilizado, fue una sala vacía con una de las paredes de vidrio, em
  • -
  • papelada, y la puerta que sería cerrada cuando el público se encontrara adentro.
  • La acción consistió en encerrar a los asistentes y no permitir que otros pudieran
  • ingresar a la sala de exposición. La intención de la autora era que rompieran los
  • vidrios de la sala, ante la tensión y la desesperación generada por el público en
  • este simulacro de encierro, donde obligadamente debieron participar. El objetivo,
  • fue el de materializar un acto agresivo cotidiano y de involucrar personalmente al
  • público dando cuenta de la realidad social y política. En su catálogo, ella indica:
  • Esta realidad de la violencia cotidiana en la que estamos sumergidos me
  • obliga a ser agresiva, a ejercer también yo un grado de violencia –menor pero
  • eficaz en este caso- a través de una obra.
  • Durante el transcurso de la acción, las víctimas casuales del encierro despegaron
  • los afiches de la galería y alguien que se encontraba afuera reaccionó violentamente
  • rompiendo los vidrios en un improvisado acto de salvamento de los damnificados,
  • - 299 -
  • Historia Regional N
  • º
  • 24
  • , Sección Historia (ISP N
  • º
  • 3), Año XIX, Villa Constitución, 2006
  • quien luego fue agredido por uno de los artistas al pensar que éste individuo arruinaba
  • propósito de la autora. La posterior intervención policial, generó aún más conflicto,
  • y se reprimió y clausuró el Ciclo de Arte Experimental, esta vez, definitivamente.
  • La violencia y su representación
  • En los ejemplos seleccionados, la violencia es un referente común y elocuente.
  • El representarla por diversos mecanismos, tanto en la materialización de las obras
  • como en su reflexión y mensaje, se consolida como una manera legítima de estos
  • actos de vanguardia rosarina. Estas necesidades de ampliar las esferas de actuación,
  • llevó a los artistas a convertirse en lo que Henry A. Giroux denominó «intelectuales
  • de frontera», o sea aquellos que buscaron situarse entre las instituciones y el espa
  • -
  • cio urbano, entre la alta cultura y la cultura popular, entre lo público y lo privado.
  • En este tratamiento de la violencia y de la vinculación con un arte político, la
  • representación en las obras deja paso a la acción. La violencia política y social
  • pasa de ser referencia para convertirse en el material de trabajo, donde los artis
  • -
  • tas adoptaron discursos, formas expresivas y procedimientos de las vanguardias
  • políticas. En estas acciones del tipo militante (volanteos, pintadas, acciones clan
  • -
  • destinas, «secuestros», actos relámpago), se recrean y recuperan. La vanguardia
  • subrayó además el reconocimiento de la realidad. Graciela Carnevale durante una
  • entrevista afirmó
  • : De alguna manera estábamos todos buscando un arte que
  • pudiera llegar a modificar la sociedad
  • .
  • Se pretende entonces, reflejar la violencia en contra y dentro de las propias
  • instituciones, la violencia en la calle (donde el artista se expone a sí mismo en un
  • momento difícil de represión de la dictadura) y una ruptura radical con las institu
  • -
  • ciones buscando salida por fuera de los circuitos tradicionales hacia nuevos sitios
  • de apropiación de sus prácticas. Encontrar nuevas fronteras y un campo de acción
  • que bordea lo urbano y la realidad, son parámetros que enmarcan estos años.
  • En los ejemplos seleccionados, se busca una «violencia reflexiva», es decir,
  • cada obra propone detrás de la agresión y de conflictos expuestos, una reflexión
  • intrínseca que, para el caso de Renzi, busca legitimar y hacer conocer a este grupo
  • de artistas como el futuro y el presente del arte.
  • Para Favario, una manera de replantearse nuevos espacios urbanos para ser
  • utilizados como circuitos del arte de vanguardia y conformar un nuevo público
  • diferente y espontáneo, disímil de los almidonados públicos de las exposiciones y
  • museos tradicionales, tomando a la ciudad como campo de acción y de intervención.
  • Para Ghilione y Elizalde, la violencia es representada en su ámbito natural,
  • al ganar la calle, exponerse a sí mismos en la ciudad cotidiana y cualificar estos
  • espacios con nuevos valores y significados.
  • Para Carnevale, implica provocar mediante una obra que busca agredir al
  • público, hacerlo reaccionar y someterlo activamente a un acto violento repentino,
  • buscando generar en él una respuesta consciente ante la situación que debe atra
  • -
  • vesar. Así se busca reconocer la violencia cotidiana que la sociedad vive, y en la
  • que actúa pasivamente.
  • El trabajo grupal y/o colectivo es otro recurso que caracteriza este momento.
  • Las obras de acción, el escape de la materialidad de la obra de arte, la conceptua
  • -
  • lización y el trabajo en el espacio forman parte de las búsquedas expresivas. La
  • experimentación continua es otra característica que marca los mediados de la dé
  • -
  • cada del ́60, dentro de los parámetros de un juego donde según Andrea Giunta «la
  • necesidad de poner en riesgo los materiales y las formas» tensiona los bordes de la
  • praxis artística y plástica, entrando en un terreno no transitado hasta ese momento.
  • - 300 -
  • Una mirada desde la historia urbana
  • Ana Florencia Frontini
  • Por otra parte, la actuación de un público cómplice que actúe como señuelo
  • para captar a un nuevo espectador, es otro factor que es utilizado para generar
  • una repercusión aún mayor durante el transcurso de la obra y el alcance de su
  • recepción.
  • La vanguardia y su acción
  • Los años ́60 marcaron en Rosario el comienzo de acción de una vanguardia
  • que buscó superar y generar una ruptura con la propuesta estética del Grupo Li
  • -
  • toral, que ya consagrado, que ocupaba un lugar de privilegio en el campo artístico
  • rosarino y en los circuitos de exposición.
  • Desde sus primeras manifestaciones a fines de 1965, el grupo de Rosario fue
  • consolidándose en el ámbito local como movimiento organizado, caracterizado
  • por plantear relaciones de oposición y de tensión con las formas y temas que las
  • generaciones pasadas habían instaurado.
  • Guillermo Fantoni
  • 5
  • propone una periodización de sus actividades en dos mo
  • -
  • mentos: en un primer período, hasta 1968 el grupo se constituyó en base a una
  • pluralidad de actores donde su acción buscó una proyección social, una recuperación
  • de la imagen y el objeto y de elementos banales (ligados al pop) y un acercamiento
  • al entorno cotidiano de la ciudad. Se produce así un estrechamiento en las relacio
  • -
  • nes entre arte y vida, que se vincularán posteriormente en la relación entre Arte
  • y política, y fueron derivando en una multiplicidad de experiencias estéticas y una
  • dispersión de la práctica artística.
  • En Rosario, y desde 1965 puede observarse que una de las estrategias utilizadas
  • por la vanguardia, consistió en la realización de obras colectivas con la conse
  • -
  • cuente toma de espacios de la ciudad, ya en el caso de la Exposición de Pinturas
  • y
  • collages
  • en la plaza 25 de Mayo, en ese año. El utilizar este espacio, una plaza
  • pública como lugar de exposición se centra en esta idea de ampliar los circuitos
  • del arte, rompiendo con los modelos de consagración y las normas de las galerías
  • y museos; en ese momento copadas por grupos consagrados –o no tanto- como
  • mencionamos el caso del Grupo Litoral entre otros, y de otras figuras menores,
  • amateurs y artistas vocacionales, que circulaban en le mercado local sin pretensio
  • -
  • nes o compromisos sociales o políticos. Esta ruptura implica además un quiebre
  • con las relaciones hacia las instituciones, las cuales, según Helio Piñón:
  • con el
  • concepto de institución arte me refiero aquí tanto al aparato de producción
  • y distribución del arte como a las ideas que sobre el arte dominan una época
  • dada y que determinan esencialmente la recepción de las obras.
  • 6
  • El golpe de Estado del ́66, la intervención de la Universidad, el contacto con
  • grupos porteños de vanguardia, y la vinculación con grupos de izquierda, provocan
  • un acercamiento de estos artistas a las preocupaciones políticas. Estos artistas
  • quedan conectados, más que por su afinidad a las últimas tendencias, en una bús
  • -
  • queda de un arte nuevo, en sintonía con la situación histórica del momento y con
  • el objetivo de buscar una transformación de la vida cotidiana.
  • Esto conlleva a generar una toma de posición con respecto al arte y la crítica
  • mediante manifiestos son las referencias que marcan un nuevo arte crítico y radical.
  • ...
  • El arte revolucionario nace de una toma de conciencia de la realidad actual
  • y del artista como individuo dentro del contexto político y social que la abarca
  • .
  • Tucumán Arde
  • Un segundo período corresponde al año 1968, que culminaría con la máxima
  • expresión artística: Tucumán Arde, que se realizó en el local de la CGT en Rosario,
  • en la semana del 3 al 9 de noviembre de 1968 e implicó una estructura compleja
  • - 301 -
  • Historia Regional N
  • º
  • 24
  • , Sección Historia (ISP N
  • º
  • 3), Año XIX, Villa Constitución, 2006
  • de relaciones y colaboraciones anónimas –En su mayoría intelectuales- e integró
  • a artistas y personas vinculadas no directamente al arte. Unidos por la voluntad
  • de generar esta obra fuera de los circuitos consagrados y de su público, se po
  • -
  • sicionaron en un carácter duramente crítico y denunciativo del problema social
  • emergente en Tucumán por el cierre de los ingenios azucareros y consecuente
  • -
  • mente, los efectos de pobreza y desempleo. El objetivo, consistió en instalar una
  • campaña de contradicción y denuncia frente a la propaganda oficial del gobierno,
  • promoviendo una situación conflictiva, con una estrategia de actuación basado en
  • la contrainformación. Se generó, mediante estos mecanismos, la abundancia de
  • datos «verdaderos» dirigidos a una audiencia que había recibido una información
  • distorsionada y engañosa por parte de la prensa oficial. La muestra, realizada luego
  • en Buenos Aires, fue clausurada inmediatamente por el gobierno.
  • Como mencionamos, durante el 68, la adhesión en el ámbito social y político
  • se instauró definitivamente en este grupo de vanguardia, involucrando al arte a la
  • acción, caracterizando la actividad artística como dirigida a dos situaciones puntua
  • -
  • les: en primer lugar contra el aparato de distribución al que está sometida la obra
  • de arte y en segundo término, contra el status del arte en la sociedad burguesa
  • descrito por el concepto de autonomía.
  • A su vez, esta ruptura contra el aparato de distribución de la obra de arte,
  • convivió con la voluntad de generar un nuevo mapa de circulación y de actuación.
  • En el caso de la obra encabezada por Renzi, la oposición al Instituto Di Tella y a
  • Romero Brest se manifestó por esta acción colectiva con la necesidad de ganar el
  • espacio público, de unir la vanguardia artística con la revolución. Por lo tanto, el
  • hacer del arte un instrumento activo en la lucha, los llevó a un conflicto y a una
  • coyuntura difícil con el Di Tella y con las instituciones en general.
  • Un grupo como emergente y una ciudad como escenario
  • En Marxismo y Literatura (1977) Raymond Williams presenta la definición de los
  • conceptos emergente, residual y dominante, conceptos que pueden rastrearse ya en
  • Cultura y Sociedad (1958). Propone un corte horizontal del campo artístico, como
  • tensiones entre tomas de posición antagónicas, y superposiciones de diferentes
  • concepciones generacionales de lo artístico más que por su radicalización social.
  • La cultura, -según Williams- está compuesta por estos tres elementos y sus rela
  • -
  • ciones, donde las formas emergentes y residuales operan en tensión continua con
  • las dominantes. Estos juegos de tensiones y relaciones pueden provocar cambios
  • en las posiciones de aquellos elementos que se representan dentro de una toma de
  • posición y con su posterior inserción en la cultura pasan a legitimarse o canonizarse.
  • Por ejemplo, la incorporación a la cultura de formas emergentes, pueden transfor
  • -
  • marlas en dominantes o residuales. A su vez, la cultura dominante depende de la
  • incorporación de aspectos de las formas emergentes para mantener su legitimidad
  • y hegemonía, y suele ser difícil devenir lo emergente de lo genuinamente nuevo.
  • Estos artistas constituyen un grupo emergente dentro del campo artístico
  • rosarino. Podemos reconocer por un lado un grupo dominante, constituido por
  • artistas e instituciones que instaurados en el mercado y en los circuitos del arte, y
  • que responden a un perfil particular, de la burguesía y la alta sociedad local. Un
  • arte
  • comercial
  • , ya consagrado, con un lugar asegurado en las instituciones y con
  • el cual se plantea una distinción eminentemente generacional. El
  • artista burgués
  • ,
  • exitoso en los salones, cotizado en el mercado, acreedor de los premios, servil al
  • público y al poder económico.
  • Un grupo residual que está protagonizado por aquellos que se mantienen
  • - 302 -
  • Una mirada desde la historia urbana
  • Ana Florencia Frontini
  • dentro de estéticas tradicionales y que incluye además aquellos artistas amateurs
  • o vocacionales, generalmente vinculados a instituciones artísticas menores o ba
  • -
  • rriales. Finalmente un
  • arte
  • vocacional
  • , voluntarista cuyas producciones están más
  • ligadas al pasatiempo, a una actividad secundaria recreativa, con débil inserción
  • en los debates sobre el estatuto artístico, pero que no deja de estar presente en las
  • galerías de arte, ediciones de autor, o algunos espacios secundarios de exposición.
  • Y este emergente, constituido por la vanguardia, que rompe con las tradiciones,
  • con el pasado, con las instituciones y se aferra a un activismo social y político cada
  • vez más fuerte. Una
  • vanguardia
  • en la que tienden a superponerse los parámetros
  • del arte por el arte y el arte social en esos años de radicalidad ideológica.
  • Debray define el concepto de ciudad como campo de acción de las prácticas
  • de los individuos, tanto colectivos como individuales. Es en el espacio percibido,
  • vivenciado y recorrido diariamente donde se generan las principales identificacio
  • -
  • nes y los vínculos sociales afectivos, entre grupos humanos que habitan un mismo
  • sector o barrio de la ciudad. En estas prácticas se incluyen las prácticas culturales.
  • La idea de ciudad desde este grupo de artistas, se compone de las vivencias,
  • experiencias y acciones que se llevaron a cabo en ella, generándose una red de
  • relaciones entre el espacio físico -a veces permeable y maleable, a veces hostil e
  • impenetrable- y las imágenes evocadas, rescatadas, y producidas por este particular
  • grupo. La ciudad otorga una nueva forma de discurso expresivo a la vanguardia
  • rosarina, y donde en la forma en que es tomada, usada y resignificada, emerge la
  • idea de un imaginario particular. Convertida en escenario, es espacio vital, poli
  • -
  • mórfico y está llena de tensiones culturales, sociales y políticos, encuadrando los
  • procesos identitarios que intentan definir y sostener desde sus tomas de posición.
  • En el 68, la necesidad de ampliar los circuitos artísticos, se ve favorecida por
  • la permeabilidad de determinados espacios que permitieron el desarrollo de sus
  • actividades. Cuadros Publicidad, sitio donde se realizó la muestra, es un ejemplo
  • de empresa publicitaria «de avanzada», que se adhiere a la propuesta del Ciclo de
  • Arte Experimental, cediendo su local. A su vez, una red de sitios de exposición
  • (galerías, librerías, facultades), se vincularon ya desde hacía tiempo, generando
  • estos nuevos circuitos urbanos-. Entre ellos, la Galería Carrillo (Sarmiento 629),
  • Ovearte (cito en la Facultad de Ciencias Matemáticas, Pellegrini 250), la Galería
  • Espacio (Sarmiento 856), Planeta Hall (Mitre 846), la Biblioteca C. Vigil (Alem
  • al 3100), citando así los más representativos de este año. Se suman a ellos, una
  • serie de bares como el Savoy (Sarmiento y Santa Fe, El Cairo (San Lorenzo y San
  • Martín), y Corchos y Corcheas (Mitre 739).
  • Otro aspecto fundamental de esta relación es que no sólo la ciudad influye en
  • el quehacer artístico, sino que los autores de las obras se vinculan y reflejan sus
  • vivencias de la ciudad a través de la representación que hacen de ella. El cómo es
  • representada y utilizada la ciudad en las obras nos habla acerca de sus autores, de
  • su forma de actuar y posicionarse con respecto al arte y la sociedad, de su formas
  • de vida y de convivencia con el resto de los artistas, y de sus compromisos que
  • juegan en tensión con los distintos grupos.
  • Estas figuras rescatadas de la obra producida, van conformando un imaginario
  • urbano que va consolidando las diferentes expresiones. Las imágenes, las vivencias,
  • la evocación, y las disputas se plasman en las obras, en las prácticas individuales
  • y colectivas, configurando una historia material y cultural. Esta relación influye en
  • las experiencias cotidianas, la toma de posición, las actitudes -a veces agresivas, a
  • veces sumisas hacia la ciudad-, produciéndose un constante diálogo entre la trama
  • urbana y la actividad de sus protagonistas.
  • - 303 -
  • Historia Regional N
  • º
  • 24
  • , Sección Historia (ISP N
  • º
  • 3), Año XIX, Villa Constitución, 2006
  • A su vez las obras que representan y utilizan la ciudad como escenario, van
  • fortaleciendo el campo artístico a mediados de los ́60, e inciden en una sociedad
  • que se nutre de la producción local. Esta mirada no significa poner en un escenario
  • a los artistas, ni tampoco un camino para estudiar historia urbana, la idea es que
  • se trata de una relación activa, mutuamente condicionante que involucra al medio
  • social en que está inserta.
  • La marcación del espacio urbano supone también adueñarse del mismo y ca
  • -
  • racterizarlo: es una práctica de apropiación territorial. La toma del espacio publico
  • no solo fue una estrategia de acción, de invasión clandestina de lo urbano, sino que
  • formó parte de la toma de posición de la que la vanguardia consagró como «arte
  • revolucionario», para provocar movilizaciones fuertes y una agresión intencionada.
  • Proponemos así una mirada comprometida con la historia urbana y cultural
  • de nuestra ciudad. El estudio de los complejos vínculos de ocupación, conquista,
  • apropiación y rechazo que las diferentes ramas de la producción artística hicieron
  • del espacio urbano, y el lugar que le adjudicaron como tópico de sus producciones,
  • permitirá enriquecer la historia cultural local. Una mirada que evalúe la producción
  • artística en su conjunto, que teniendo a los diferentes sectores en relación con las
  • tradiciones y las competencias dentro del mundo artístico, le sumamos la explora
  • -
  • ción de las posibles interconexiones o comunidades de intereses. La originalidad
  • de nuestro enfoque radica en una mirada diferente a las otras historias de la ciudad
  • de y del arte en Rosario, reuniendo ambas en una relación biunívoca.
  • Una historia cultural en un sentido más amplio y global en la medida que, como
  • mencionamos, de cuenta de todas las expresiones el arte tales como la plástica,
  • la danza, la literatura, la música, el cine, y la fotografía con sus correspondientes
  • interrelaciones y variantes.
  • Creemos que la historia escrita del arte en Rosario cuenta aún con numerosos
  • baches, e interrogantes, que no han sido explorados. Este trabajo, forma parte de
  • un marco mayor de investigación, que se propone saldar una parte de esa deuda
  • con la historia de la ciudad y sus protagonistas, enriqueciendo una historia integral
  • de los procesos artísticos, de la producción local y de la actuación de los diferentes
  • grupos. Implica también marcar un punto de vista descubridor y desmitificador
  • de ciertos criterios estéticos y juicios de valor otorgados en los ́60 (y aún hoy en
  • día) hacia las obras de arte, hacia sus creadores, que han marcado una aguda di
  • -
  • ferencia entre estilos conservadores y de vanguardia –– y los procesos de creación
  • en relación con las tomas de posición, dominio y apropiación de los espacios de
  • actuación en la ciudad.
  • Es necesario generar esta otra mirada de la ciudad y su arquitectura y de las
  • relaciones con estos grupos que entrelazan usos, costumbres y prácticas sobre la
  • trama urbana dando valores connotativos diferentes a los de los urbanistas. Recu
  • -
  • perar de esta forma la memoria y el valor -a través de las connotaciones otorgadas
  • por los imaginarios- de las obras arquitectónicas aún en pie en la ciudad, como
  • parte de un patrimonio ciudadano.
  • Bibliografía
  • BÜRGER
  • , Peter.
  • Teoría de la vanguardia
  • . Ediciones Península. Barcelona. 1987.
  • DEBRAY
  • , Régis.
  • Transmitir.
  • Editorial Manantial. Buenos Aires. 1997
  • FANTONI
  • , Guillermo.
  • Arte, vanguardia y política en los ́60. Conversaciones con Juan
  • Pablo Renzi.
  • Ediciones El cielo por Asalto. Buenos Ares, 1998.
  • - 304 -
  • Una mirada desde la historia urbana
  • Ana Florencia Frontini
  • FANTONI
  • , Guillermo. «Itinerario de una modernidad estética. Intensidades vanguardistas y
  • estrategias de modernización en el arte de Rosario»
  • .
  • EN: AAVV
  • Arte y Poder. V Jorna
  • -
  • das de Teoría e Historia de las artes
  • . Centro Argentino de Investigaciones de Arte,
  • Bs. As., 1993.
  • FANTONI
  • , Guillermo. «Rosario: opciones de la vanguardia»
  • .
  • EN: AAVV.
  • Cultura y Política
  • en los años ́60
  • , UBA. Bs. As., 1997.
  • LONGONI
  • , Ana -
  • MESTMAN
  • , Mariano.
  • Del Di Tella a «Tucumán Arde». Vanguardia
  • artística y política en el 68 argentino.
  • Ediciones El Cielo por Asalto. Bs. As.. 2000
  • WILLIAMS
  • , Raymond.
  • Marxismo y Literatura
  • .
  • Ediciones Península. Barcelona, 1980.
  • RESUMEN
  • Una mirada desde la historia urbana. Rosario y el arte. 1960-75
  • En este trabajo, proponemos abordar desde el análisis de tres casos puntuales del
  • accionar de artistas de Rosario en el año 1968, su relación con la ciudad, y cómo se
  • posicionaron con explorar a través de casos puntuales de la experiencia de la vanguardia
  • plástica.
  • Dicho trabajo se inscribe dentro del marco de un proyecto de investigación mayor,
  • centrado en Rosario entre los años 1960-75, que propone una mirada comprometida
  • con la
  • historia urbana y cultural de nuestra ciudad
  • . El estudio de los complejos
  • vínculos de ocupación, conquista, apropiación y rechazo que las diferentes ramas de la
  • producción artística hicieron del espacio urbano, y el lugar que le adjudicaron como tópico
  • de sus producciones, permitirá enriquecer la historia cultural local.
  • Palabras clave
  • : Rosario- historia urbana – Ciclo de Arte Experimental
  • ABSTRACT
  • A look from the urban history. Rosario and the art. 1960-75
  • In this work, we propose to approach from the analysis of three precise cases of artists
  • of Rosario in 1968, its relation with the city, and how they were positioned with exploring
  • through precise cases of the experience of the plastic avant garde.This work registers
  • within the frame of a greater investigation project, centered in Rosario between the years
  • 1960-75, wich proposes a glance tied with the urban and cultural history of our city. The
  • study of the complex bonds of occupation, conquers, appropriation and rejection that the
  • different branches from the artistic production did of the urban space, and the place that
  • adjudged to him like topic of their productions, will allow to enrich local cultural history.
  • Key words
  • : Rosario – Urban History – Experimental Art Cycle
  • Notas
  • (*)
  • Arquitecta. Becaria de Conicet. Doctoranda en Carrera de Doctorado, Escuela de Pos
  • -
  • grado. FHyA: UNR. Adscrita a la Cátedra de Historia Social Latinoamericana. Carrera
  • Antropología. FHyA. UNR. E-mail: arq_frontini@yahoo.com.ar
  • - 305 -
  • Historia Regional N
  • º
  • 24
  • , Sección Historia (ISP N
  • º
  • 3), Año XIX, Villa Constitución, 2006
  • 1
  • FANTONI
  • , Guillermo.
  • Arte, vanguardia y política en los ́60. Conversaciones con
  • Juan Pablo Renzi
  • . Ediciones El cielo por Asalto. Bs. As., 1998. p. 55
  • 2 Raymond Williams plantea la clasificación de Emergente, Residual y Dominante, a la cual
  • hacemos referencia.
  • WILLIAMS
  • , Raymond.
  • Marxismo y Literatura
  • .
  • Ediciones Península.
  • Barcelona, 1980.
  • 3
  • FANTONI
  • , Guillermo.
  • op. cit.
  • . p. 56.
  • 4
  • LONGONI
  • , Ana y Mestman, Mariano.
  • Del Di Tella a “Tucumán Arde”. Vanguardia
  • artística y política en el 68 argentino
  • . Ediciones El Cielo por Asalto. Bs. As.. 2000.
  • p. 120.
  • 5
  • FANTONI
  • , Guillermo. “Rosario: opciones de la vanguardia”. EN: AAVV
  • Cultura y Política
  • en los años ́60
  • . Buenos Ares, UBA. 1997. pp.287-298
  • 6
  • PIÑÓN
  • , Helio, “Prólogo”, EN:
  • BÜRGER
  • , Peter.
  • Teoría de la Vanguardia
  • . Ediciones
  • Península. Barcelona 1987, p. 62
  • Una mirada desde la historia urbana. Rosario y el arte. 1960-75
  • Ana Florencia Frontini(*)
  • Introducción
  • El presente trabajo busca reconocer cómo es posible generar una mirada particular de la historia rosarina del arte, a través de recuperar desde las prácticas
  • artísticas las experiencias y hechos que la fueron conformando.
  • Abordaremos, desde el análisis de cuatro casos puntuales del accionar de artistas de Rosario en el año 1968, su relación con la ciudad, y cómo se posicionaron
  • explorando a través de casos puntuales de la experiencia de la vanguardia plástica.
  • El primer caso representa una obra colectiva que marca la ruptura definitiva de lo
  • que ellos denominaron «las estructuras de la cultura oficial», realizada en la sede
  • de Amigos del Arte en 1968, y los siguientes, forman parte del Ciclo de Arte
  • Experimental, realizado en Rosario en ese mismo año.
  • Dicho trabajo se inscribe dentro del marco de un proyecto de investigación mayor, centrado en Rosario entre los años 1960-75, que propone un compromiso con
  • la historia urbana y cultural de nuestra ciudad. El estudio de los complejos
  • vínculos de ocupación, conquista, apropiación y rechazo que las diferentes ramas
  • de la producción artística hicieron del espacio urbano, y el lugar que le adjudicaron
  • como tópico de sus producciones, permitirá enriquecer nuestra historia cultural.
  • Esta relación entre arte y ciudad, implica demostrarla desde argumentos e
  • hipótesis que nos permitan comprenderla y descubrirla. La confección de este
  • abordaje es fundamentalmente una mirada desde la historia, donde el análisis de la
  • ciudad con sus artistas debe comenzar por reconocer los diferentes componentes
  • del campo del arte, sus protagonistas y sus acciones.
  • A través de cuatro obras, buscaremos cómo en la ciudad de Rosario, la llamada
  • vanguardia de los años ´60 plantea una ruptura en el campo artístico, cómo se
  • posiciona respecto al arte y cómo genera una tensión hacia lo político y lo social
  • que culminaría en el mayor y único exponente radical: «Tucumán Arde». Estas obras
  • apelan a la trasgresión de los cánones tradicionales de una obra de arte y muchas
  • veces recurriendo a la violencia, tanto en su conformación y su materialización
  • como con la toma del espacio urbano para su realización.
  • Esta tendencia está vinculada con los acontecimientos políticos inmersos en
  • nuestro país y el clima reinante que repercuten en este grupo de artistas que va a
  • ir optando por este tipo de prácticas ya desde años antes. Los casos ejemplifican
  • no sólo la línea de acción de la vanguardia frente a las circunstancias sociales y
  • políticas de esos años, sino que además nos habla de cuál es su relación con la
  • ciudad, con sus representaciones y sus usos, determinando nuevos circuitos, nuevas
  • fronteras y nuevas cualidades que le son otorgadas.
  • FRONTINI, Ana Florencia “Una mirada desde la historia urbana. Rosario y el arte. 1960-
  • 75”, en Historia Regional, Sección Historia, ISP Nº 3, Año XIX, Nº 24, 2006, pp.
  • 295-305.
  • - 296 -
  • Una mirada desde la historia urbana Ana Florencia Frontini
  • Las obras
  • El primer ejemplo que presentamos es una obra colectiva que marca la ruptura
  • definitiva de lo que ellos denominaron «las estructuras de la cultura oficial». En
  • Amigos del Arte, cito en 3 de febrero 755 de nuestra ciudad, se llevó a cabo una
  • conferencia. Esta institución tradicionalmente valorizada por el arte rosarino y su
  • sociedad, es la sede donde Romero Brest se presentó a hablar sobre vanguardia,
  • el 12 de julio de 1968. En medio del acto, diez artistas protagonizaron una toma
  • de la sala, irrumpieron en la conferencia, coreando consignas, y cortaron la luz.
  • Entre estos artistas se encontraban más de una docena de artistas plásticos, y
  • el objetivo fue a través de este acto conjunto, hacer pública la renuncia al premio
  • Braque y el rechazo del auspicio del Instituto Di Tella al Ciclo de Arte Experimental. En esta «primera obra de arte de acción» se trabajó coordinada por un guión
  • de Juan Pablo Renzi donde cada uno de los integrantes del grupo actuó con roles
  • diferentes y precisos según un plan estratégico.
  • Me acuerdo que no reunimos en un bar que estaba en la esquina de Amigos del Arte y allí nos pusimos de acuerdo. Hicimos una operación de tipo
  • comando, no me gusta decir esto, pero en realidad tenía esa característica,
  • según la cual cada uno de los actores tenía un rol más o menos específico.
  • Yo iba a hablar en lugar de Romero Brest, después entrábamos con el grupo
  • y lo interrumpíamos. El único que no entraba era Puzzolo, que se quedaba
  • en el zaguán, donde estaba el control de los tapones, para apagar la luz en
  • un determinado momento. Puzzolo tenía un tiempo exacto para cortar la
  • luz, tenía que calcular porque no sabía que estaba pasando adentro, la sincronización se dio muy bien, casi en forma exacta. Y además había otro rol,
  • que cumplía María Teresa, que era el de público, se quedaba después para
  • registrar lo que pasaba cuando nosotros nos íbamos1.
  • Vemos aquí cómo este «asalto», es un acto que definitivamente recurre a la
  • violencia física, a la toma de un espacio y de la reunión, en una acción conjunta
  • cuyo mensaje, explícitamente queda subrayado la línea de pensamiento de este
  • grupo de vanguardia. En primer lugar un sitio de la ciudad, consagrado como el arte
  • «oficial» o un arte dominante es subyugado por una acción clandestina y tomado
  • por breves instantes por este movimiento «emergente»2 y contestatario. Amigos
  • del Arte, representa en Rosario, una institución ampliamente reconocida, con
  • actividades que continúan hoy en día y durante esos años fue un punto clave de
  • rechazo de la vanguardia, ya que para ellos, no sólo representaba una institución,
  • sino una entidad defensora del arte burgués consagrado y un enemigo acérrimo
  • cuyas actividades y sitios de exposición eran repudiados por ellos.
  • La violencia ejercida por la acción de «tomar» la conferencia se denota en el texto
  • de Renzi, contestario y que evoca, junto con el trabajo del grupo, los manifiestos
  • de las vanguardias europeas y del Internacional Situacionista francés. El grito, las
  • frases a coro, y la movilización colectiva fueron una manera de manifestarse que
  • se tornaría característica a las acciones de este grupo.
  • Pasó que en medio de la conferencia de Romero Brest, que casualmente
  • hablaba de las vanguardias, nosotros entramos al grito de ¡aquí estamos Romero!, entramos en masa. Incluso la gente que estaba cobrando entradas no nos
  • pudo parar. Entramos en masa, hubo escándalos, atropellos, gritos, entramos
  • por el medio, entre las filas de público, algunos nos miraban escandalizados.
  • Nos acercamos al escritorio donde estaba Romero y yo le dije que nosotros
  • íbamos a hablar en lugar suyo, entonces hubo interrupciones, vino gente de
  • la comisión a decir quiénes éramos, qué hacíamos y nosotros les contestamos
  • - 297 -
  • Historia Regional Nº 24, Sección Historia (ISP Nº 3), Año XIX, Villa Constitución, 2006
  • que no sabían quienes éramos, y venían a oír hablar de nosotros, del arte de
  • vanguardia. Cuando se calmó la cosa empieza a hablar, la síntesis del texto decía
  • que la vanguardia era anulada por la institución, en este caso los museos, las
  • organizaciones como el Di Tella, la institución de la conferencia, la institución
  • que era Romero mismo. Todo eso anulaba el efecto de las vanguardias, que
  • tenían que existir más allá e independientemente de eso. Llegó el momento
  • en que se cortó la luz y allí empezamos a corear las consignas, decíamos que
  • la vida del Che Guevara y la lucha de los estudiantes franceses era una obra
  • de arte más importante que las obras colgadas en los museos, muy al estilo
  • dada o futurista. Entonces allí nos íbamos siempre gritando consignas como
  • viva el arte de la revolución y otras más, luego se volvieron a prenderlas luces,
  • Romero ocupó el estrado otra vez y empezó a hablar de «estos chicos» y trató
  • de absorber el hecho como cosa propia.3
  • El segundo, tercer y cuarto ejemplo forma parte del Ciclo de Arte Experimental, realizado en Rosario en ese mismo año. Este evento se llevó a cabo en
  • Cuadros Publicidad, un local céntrico de la ciudad (Entre Ríos 730). Participaron
  • de la muestra los siguientes artistas: Osvaldo Mateo Boglione, Aldo Bortolotti,
  • Graciela Carnevale, Rodolfo Elizalde, Noemí Escandel, Eduardo Favario, Fernández Bonina, Carlos Gatti, Emilio Ghilioni, Marta Greiner, Lía Maisonave, Rubén
  • Naranjo, Norberto Puzzolo, Juan Pablo Renzi, Jaime Rippa.
  • Observamos que, en el texto de presentación del catálogo, el grupo define la
  • palabra «experimental» como parte fundamental de las búsquedas de la vanguardia
  • rosarina. Dejan en claro este concepto para autodefinir su toma de posición con
  • respecto al arte, y a su rol como artistas:
  • La palabra «experimental es asimilada generalmente a «vanguardia», y si bien
  • las dos tienen significados diferentes, es posible considerarlas juntas pues ambas actitudes, la experimental y la de vanguardia, están sin duda, íntimamente
  • relacionadas.
  • Nuestra experiencia de vanguardia significó desde su iniciación con manifestaciones esporádicas, años atrás, hasta la actualidad, en que se ha consolidado
  • en un movimiento orgánico consciente de su gravitación cultural en nuestro
  • medio, una ruptura con las formas tradicionales, por considerarlas incapaces
  • de comunicar las complejidades y especificidades de nuestra realidad. Pero
  • también significó y significa una responsabilidad: la de encontrar los medios,
  • inéditos sin duda, de transmitir esa realidad, búsqueda que se transformó en
  • una obsesión que superó individualidades de estilos y sacrificó la «continuidad»
  • de cada artista embarcado en esta tarea. Pero este interés, esta preocupación,
  • debían tener, implícitamente, un método; debía hacer un término medio que
  • fuera el nexo entre tantas maneras diferentes de pretender una misma cosa…
  • En este momento es posible decir que este afán de prueba, esta necesidad
  • de experimentación, es una característica constante de toda nuestra obra y a
  • partir del reconocimiento consciente y abierto de esta característica, organizamos este Ciclo de exposiciones donde lo experimental es el tema obligado,
  • pero no ya como una particularidad implícita en la obra, sino explícitamente
  • intencionada en su realización.
  • Texto del Ciclo de Arte Experimental
  • El segundo ejemplo le corresponde a Eduardo Favario que, el 9 de setiembre
  • propuso una obra que constituye fundamentalmente una «acción», a partir de la
  • clausura de la galería y su traslado a otro espacio. Mediante un cartel que indicaba la muestra en la librería Signo, dentro de la Galería La Favorita (Córdoba y
  • - 298 -
  • Una mirada desde la historia urbana Ana Florencia Frontini
  • Sarmiento), se solicitaba al público a trasladarse por el centro de la ciudad, a un
  • recorrido de cuatro cuadras. Al arribar al nuevo destino, un texto en la vidriera
  • indicaba la finalización de la obra.
  • Se generaba un acto de desconcierto por parte del espectador y una toma de
  • decisiones de rastrear y buscar nuevamente el sitio de exposición, un acto agresivo
  • que actuaba sobre su deseo de visitar la muestra, como también la alusión entre
  • líneas de un nuevo acto de violencia del gobierno actuaban en contra de las exposiciones de arte de vanguardia y de aquellas manifestaciones que fueran consideradas
  • «revolucionarias» o «contestatarias». Este mensaje aparece subyacente en la obra y
  • actuó como disparador inconsciente sobre el sujeto receptor.
  • El tercer ejemplo es una verdadera acción violenta, realizada por Rodolfo
  • Elizalde y Emilio Ghilioni, cuyo espacio de exposición se extendía del 23 al 28
  • de setiembre. Armaron una pelea callejera, siendo ésta su participación-acción
  • en el ciclo de Arte Experimental. Con la complicidad de un grupo de personas,
  • se instauró una discusión entre ellos que se tornaría cada vez más violenta, con
  • la rotura de objetos y afiches. Al final, se repartieron y se tiraron al aire volantes
  • con la explicación de esta acción. La obra concluyó con unas charlas realizadas
  • durante los dos últimos días, abiertas al público para reflexionar sobre el impacto
  • de la obra. Una vez más, la expresión artística tuvo como soporte el ámbito de la
  • ciudad y escapa de las galerías.
  • Los dos artistas se enfrentaban primero verbalmente y luego físicamente,
  • rompían sus propios afiches, corrían perseguidos por un grupo de apoyo, y
  • terminaban rodeados de gente que espontáneamente intercedía e intentaba
  • separarlos.4
  • Este tipo de acciones, buscaba ampliar los sitios del arte, mediante la inclusión
  • en nuevos espacios, «un arte social, un arte de la calle» según sus autores, y propusieron generar un nuevo público que acceda al arte fuera del «tradicional» y, de
  • esta manera provocar una acción que en el espectador anónimo, que lo involucre y
  • lo obligue a reconocer a violencia cotidiana, según los autores, al cuestionamiento
  • de ideas y actitudes que se aceptaban sin discusión. Estas acciones replantearon
  • generar en el público una participación no sólo espontánea y casual sino una toma
  • de conciencia de la realidad cotidiana y urbana.
  • El último ejemplo, corresponde a una obra de Graciela Carnevale que constituyó el cierre del Ciclo de arte Experimental y fue realizado con la colaboración de
  • Nicolás Rosa (quien realizó el texto el catálogo) y un fotógrafo que trabajó durante
  • el desarrollo de la obra.
  • El espacio utilizado, fue una sala vacía con una de las paredes de vidrio, empapelada, y la puerta que sería cerrada cuando el público se encontrara adentro.
  • La acción consistió en encerrar a los asistentes y no permitir que otros pudieran
  • ingresar a la sala de exposición. La intención de la autora era que rompieran los
  • vidrios de la sala, ante la tensión y la desesperación generada por el público en
  • este simulacro de encierro, donde obligadamente debieron participar. El objetivo,
  • fue el de materializar un acto agresivo cotidiano y de involucrar personalmente al
  • público dando cuenta de la realidad social y política. En su catálogo, ella indica:
  • Esta realidad de la violencia cotidiana en la que estamos sumergidos me
  • obliga a ser agresiva, a ejercer también yo un grado de violencia –menor pero
  • eficaz en este caso- a través de una obra.
  • Durante el transcurso de la acción, las víctimas casuales del encierro despegaron
  • los afiches de la galería y alguien que se encontraba afuera reaccionó violentamente
  • rompiendo los vidrios en un improvisado acto de salvamento de los damnificados,
  • - 299 -
  • Historia Regional Nº 24, Sección Historia (ISP Nº 3), Año XIX, Villa Constitución, 2006
  • quien luego fue agredido por uno de los artistas al pensar que éste individuo arruinaba
  • propósito de la autora. La posterior intervención policial, generó aún más conflicto,
  • y se reprimió y clausuró el Ciclo de Arte Experimental, esta vez, definitivamente.
  • La violencia y su representación
  • En los ejemplos seleccionados, la violencia es un referente común y elocuente.
  • El representarla por diversos mecanismos, tanto en la materialización de las obras
  • como en su reflexión y mensaje, se consolida como una manera legítima de estos
  • actos de vanguardia rosarina. Estas necesidades de ampliar las esferas de actuación,
  • llevó a los artistas a convertirse en lo que Henry A. Giroux denominó «intelectuales
  • de frontera», o sea aquellos que buscaron situarse entre las instituciones y el espacio urbano, entre la alta cultura y la cultura popular, entre lo público y lo privado.
  • En este tratamiento de la violencia y de la vinculación con un arte político, la
  • representación en las obras deja paso a la acción. La violencia política y social
  • pasa de ser referencia para convertirse en el material de trabajo, donde los artistas adoptaron discursos, formas expresivas y procedimientos de las vanguardias
  • políticas. En estas acciones del tipo militante (volanteos, pintadas, acciones clandestinas, «secuestros», actos relámpago), se recrean y recuperan. La vanguardia
  • subrayó además el reconocimiento de la realidad. Graciela Carnevale durante una
  • entrevista afirmó: De alguna manera estábamos todos buscando un arte que
  • pudiera llegar a modificar la sociedad.
  • Se pretende entonces, reflejar la violencia en contra y dentro de las propias
  • instituciones, la violencia en la calle (donde el artista se expone a sí mismo en un
  • momento difícil de represión de la dictadura) y una ruptura radical con las instituciones buscando salida por fuera de los circuitos tradicionales hacia nuevos sitios
  • de apropiación de sus prácticas. Encontrar nuevas fronteras y un campo de acción
  • que bordea lo urbano y la realidad, son parámetros que enmarcan estos años.
  • En los ejemplos seleccionados, se busca una «violencia reflexiva», es decir,
  • cada obra propone detrás de la agresión y de conflictos expuestos, una reflexión
  • intrínseca que, para el caso de Renzi, busca legitimar y hacer conocer a este grupo
  • de artistas como el futuro y el presente del arte.
  • Para Favario, una manera de replantearse nuevos espacios urbanos para ser
  • utilizados como circuitos del arte de vanguardia y conformar un nuevo público
  • diferente y espontáneo, disímil de los almidonados públicos de las exposiciones y
  • museos tradicionales, tomando a la ciudad como campo de acción y de intervención.
  • Para Ghilione y Elizalde, la violencia es representada en su ámbito natural,
  • al ganar la calle, exponerse a sí mismos en la ciudad cotidiana y cualificar estos
  • espacios con nuevos valores y significados.
  • Para Carnevale, implica provocar mediante una obra que busca agredir al
  • público, hacerlo reaccionar y someterlo activamente a un acto violento repentino,
  • buscando generar en él una respuesta consciente ante la situación que debe atravesar. Así se busca reconocer la violencia cotidiana que la sociedad vive, y en la
  • que actúa pasivamente.
  • El trabajo grupal y/o colectivo es otro recurso que caracteriza este momento.
  • Las obras de acción, el escape de la materialidad de la obra de arte, la conceptualización y el trabajo en el espacio forman parte de las búsquedas expresivas. La
  • experimentación continua es otra característica que marca los mediados de la década del ´60, dentro de los parámetros de un juego donde según Andrea Giunta «la
  • necesidad de poner en riesgo los materiales y las formas» tensiona los bordes de la
  • praxis artística y plástica, entrando en un terreno no transitado hasta ese momento.
  • - 300 -
  • Una mirada desde la historia urbana Ana Florencia Frontini
  • Por otra parte, la actuación de un público cómplice que actúe como señuelo
  • para captar a un nuevo espectador, es otro factor que es utilizado para generar
  • una repercusión aún mayor durante el transcurso de la obra y el alcance de su
  • recepción.
  • La vanguardia y su acción
  • Los años ´60 marcaron en Rosario el comienzo de acción de una vanguardia
  • que buscó superar y generar una ruptura con la propuesta estética del Grupo Litoral, que ya consagrado, que ocupaba un lugar de privilegio en el campo artístico
  • rosarino y en los circuitos de exposición.
  • Desde sus primeras manifestaciones a fines de 1965, el grupo de Rosario fue
  • consolidándose en el ámbito local como movimiento organizado, caracterizado
  • por plantear relaciones de oposición y de tensión con las formas y temas que las
  • generaciones pasadas habían instaurado.
  • Guillermo Fantoni5 propone una periodización de sus actividades en dos momentos: en un primer período, hasta 1968 el grupo se constituyó en base a una
  • pluralidad de actores donde su acción buscó una proyección social, una recuperación
  • de la imagen y el objeto y de elementos banales (ligados al pop) y un acercamiento
  • al entorno cotidiano de la ciudad. Se produce así un estrechamiento en las relaciones entre arte y vida, que se vincularán posteriormente en la relación entre Arte
  • y política, y fueron derivando en una multiplicidad de experiencias estéticas y una
  • dispersión de la práctica artística.
  • En Rosario, y desde 1965 puede observarse que una de las estrategias utilizadas
  • por la vanguardia, consistió en la realización de obras colectivas con la consecuente toma de espacios de la ciudad, ya en el caso de la Exposición de Pinturas
  • y collages en la plaza 25 de Mayo, en ese año. El utilizar este espacio, una plaza
  • pública como lugar de exposición se centra en esta idea de ampliar los circuitos
  • del arte, rompiendo con los modelos de consagración y las normas de las galerías
  • y museos; en ese momento copadas por grupos consagrados –o no tanto- como
  • mencionamos el caso del Grupo Litoral entre otros, y de otras figuras menores,
  • amateurs y artistas vocacionales, que circulaban en le mercado local sin pretensiones o compromisos sociales o políticos. Esta ruptura implica además un quiebre
  • con las relaciones hacia las instituciones, las cuales, según Helio Piñón: con el
  • concepto de institución arte me refiero aquí tanto al aparato de producción
  • y distribución del arte como a las ideas que sobre el arte dominan una época
  • dada y que determinan esencialmente la recepción de las obras.6
  • El golpe de Estado del ´66, la intervención de la Universidad, el contacto con
  • grupos porteños de vanguardia, y la vinculación con grupos de izquierda, provocan
  • un acercamiento de estos artistas a las preocupaciones políticas. Estos artistas
  • quedan conectados, más que por su afinidad a las últimas tendencias, en una búsqueda de un arte nuevo, en sintonía con la situación histórica del momento y con
  • el objetivo de buscar una transformación de la vida cotidiana.
  • Esto conlleva a generar una toma de posición con respecto al arte y la crítica
  • mediante manifiestos son las referencias que marcan un nuevo arte crítico y radical.
  • ...El arte revolucionario nace de una toma de conciencia de la realidad actual
  • y del artista como individuo dentro del contexto político y social que la abarca.
  • Tucumán Arde
  • Un segundo período corresponde al año 1968, que culminaría con la máxima
  • expresión artística: Tucumán Arde, que se realizó en el local de la CGT en Rosario,
  • en la semana del 3 al 9 de noviembre de 1968 e implicó una estructura compleja
  • - 301 -
  • Historia Regional Nº 24, Sección Historia (ISP Nº 3), Año XIX, Villa Constitución, 2006
  • de relaciones y colaboraciones anónimas –En su mayoría intelectuales- e integró
  • a artistas y personas vinculadas no directamente al arte. Unidos por la voluntad
  • de generar esta obra fuera de los circuitos consagrados y de su público, se posicionaron en un carácter duramente crítico y denunciativo del problema social
  • emergente en Tucumán por el cierre de los ingenios azucareros y consecuentemente, los efectos de pobreza y desempleo. El objetivo, consistió en instalar una
  • campaña de contradicción y denuncia frente a la propaganda oficial del gobierno,
  • promoviendo una situación conflictiva, con una estrategia de actuación basado en
  • la contrainformación. Se generó, mediante estos mecanismos, la abundancia de
  • datos «verdaderos» dirigidos a una audiencia que había recibido una información
  • distorsionada y engañosa por parte de la prensa oficial. La muestra, realizada luego
  • en Buenos Aires, fue clausurada inmediatamente por el gobierno.
  • Como mencionamos, durante el 68, la adhesión en el ámbito social y político
  • se instauró definitivamente en este grupo de vanguardia, involucrando al arte a la
  • acción, caracterizando la actividad artística como dirigida a dos situaciones puntuales: en primer lugar contra el aparato de distribución al que está sometida la obra
  • de arte y en segundo término, contra el status del arte en la sociedad burguesa
  • descrito por el concepto de autonomía.
  • A su vez, esta ruptura contra el aparato de distribución de la obra de arte,
  • convivió con la voluntad de generar un nuevo mapa de circulación y de actuación.
  • En el caso de la obra encabezada por Renzi, la oposición al Instituto Di Tella y a
  • Romero Brest se manifestó por esta acción colectiva con la necesidad de ganar el
  • espacio público, de unir la vanguardia artística con la revolución. Por lo tanto, el
  • hacer del arte un instrumento activo en la lucha, los llevó a un conflicto y a una
  • coyuntura difícil con el Di Tella y con las instituciones en general.
  • Un grupo como emergente y una ciudad como escenario
  • En Marxismo y Literatura (1977) Raymond Williams presenta la definición de los
  • conceptos emergente, residual y dominante, conceptos que pueden rastrearse ya en
  • Cultura y Sociedad (1958). Propone un corte horizontal del campo artístico, como
  • tensiones entre tomas de posición antagónicas, y superposiciones de diferentes
  • concepciones generacionales de lo artístico más que por su radicalización social.
  • La cultura, -según Williams- está compuesta por estos tres elementos y sus relaciones, donde las formas emergentes y residuales operan en tensión continua con
  • las dominantes. Estos juegos de tensiones y relaciones pueden provocar cambios
  • en las posiciones de aquellos elementos que se representan dentro de una toma de
  • posición y con su posterior inserción en la cultura pasan a legitimarse o canonizarse.
  • Por ejemplo, la incorporación a la cultura de formas emergentes, pueden transformarlas en dominantes o residuales. A su vez, la cultura dominante depende de la
  • incorporación de aspectos de las formas emergentes para mantener su legitimidad
  • y hegemonía, y suele ser difícil devenir lo emergente de lo genuinamente nuevo.
  • Estos artistas constituyen un grupo emergente dentro del campo artístico
  • rosarino. Podemos reconocer por un lado un grupo dominante, constituido por
  • artistas e instituciones que instaurados en el mercado y en los circuitos del arte, y
  • que responden a un perfil particular, de la burguesía y la alta sociedad local. Un
  • arte comercial, ya consagrado, con un lugar asegurado en las instituciones y con
  • el cual se plantea una distinción eminentemente generacional. El artista burgués,
  • exitoso en los salones, cotizado en el mercado, acreedor de los premios, servil al
  • público y al poder económico.
  • Un grupo residual que está protagonizado por aquellos que se mantienen
  • - 302 -
  • Una mirada desde la historia urbana Ana Florencia Frontini
  • dentro de estéticas tradicionales y que incluye además aquellos artistas amateurs
  • o vocacionales, generalmente vinculados a instituciones artísticas menores o barriales. Finalmente un arte vocacional, voluntarista cuyas producciones están más
  • ligadas al pasatiempo, a una actividad secundaria recreativa, con débil inserción
  • en los debates sobre el estatuto artístico, pero que no deja de estar presente en las
  • galerías de arte, ediciones de autor, o algunos espacios secundarios de exposición.
  • Y este emergente, constituido por la vanguardia, que rompe con las tradiciones,
  • con el pasado, con las instituciones y se aferra a un activismo social y político cada
  • vez más fuerte. Una vanguardia en la que tienden a superponerse los parámetros
  • del arte por el arte y el arte social en esos años de radicalidad ideológica.
  • Debray define el concepto de ciudad como campo de acción de las prácticas
  • de los individuos, tanto colectivos como individuales. Es en el espacio percibido,
  • vivenciado y recorrido diariamente donde se generan las principales identificaciones y los vínculos sociales afectivos, entre grupos humanos que habitan un mismo
  • sector o barrio de la ciudad. En estas prácticas se incluyen las prácticas culturales.
  • La idea de ciudad desde este grupo de artistas, se compone de las vivencias,
  • experiencias y acciones que se llevaron a cabo en ella, generándose una red de
  • relaciones entre el espacio físico -a veces permeable y maleable, a veces hostil e
  • impenetrable- y las imágenes evocadas, rescatadas, y producidas por este particular
  • grupo. La ciudad otorga una nueva forma de discurso expresivo a la vanguardia
  • rosarina, y donde en la forma en que es tomada, usada y resignificada, emerge la
  • idea de un imaginario particular. Convertida en escenario, es espacio vital, polimórfico y está llena de tensiones culturales, sociales y políticos, encuadrando los
  • procesos identitarios que intentan definir y sostener desde sus tomas de posición.
  • En el 68, la necesidad de ampliar los circuitos artísticos, se ve favorecida por
  • la permeabilidad de determinados espacios que permitieron el desarrollo de sus
  • actividades. Cuadros Publicidad, sitio donde se realizó la muestra, es un ejemplo
  • de empresa publicitaria «de avanzada», que se adhiere a la propuesta del Ciclo de
  • Arte Experimental, cediendo su local. A su vez, una red de sitios de exposición
  • (galerías, librerías, facultades), se vincularon ya desde hacía tiempo, generando
  • estos nuevos circuitos urbanos-. Entre ellos, la Galería Carrillo (Sarmiento 629),
  • Ovearte (cito en la Facultad de Ciencias Matemáticas, Pellegrini 250), la Galería
  • Espacio (Sarmiento 856), Planeta Hall (Mitre 846), la Biblioteca C. Vigil (Alem
  • al 3100), citando así los más representativos de este año. Se suman a ellos, una
  • serie de bares como el Savoy (Sarmiento y Santa Fe, El Cairo (San Lorenzo y San
  • Martín), y Corchos y Corcheas (Mitre 739).
  • Otro aspecto fundamental de esta relación es que no sólo la ciudad influye en
  • el quehacer artístico, sino que los autores de las obras se vinculan y reflejan sus
  • vivencias de la ciudad a través de la representación que hacen de ella. El cómo es
  • representada y utilizada la ciudad en las obras nos habla acerca de sus autores, de
  • su forma de actuar y posicionarse con respecto al arte y la sociedad, de su formas
  • de vida y de convivencia con el resto de los artistas, y de sus compromisos que
  • juegan en tensión con los distintos grupos.
  • Estas figuras rescatadas de la obra producida, van conformando un imaginario
  • urbano que va consolidando las diferentes expresiones. Las imágenes, las vivencias,
  • la evocación, y las disputas se plasman en las obras, en las prácticas individuales
  • y colectivas, configurando una historia material y cultural. Esta relación influye en
  • las experiencias cotidianas, la toma de posición, las actitudes -a veces agresivas, a
  • veces sumisas hacia la ciudad-, produciéndose un constante diálogo entre la trama
  • urbana y la actividad de sus protagonistas.
  • - 303 -
  • Historia Regional Nº 24, Sección Historia (ISP Nº 3), Año XIX, Villa Constitución, 2006
  • A su vez las obras que representan y utilizan la ciudad como escenario, van
  • fortaleciendo el campo artístico a mediados de los ´60, e inciden en una sociedad
  • que se nutre de la producción local. Esta mirada no significa poner en un escenario
  • a los artistas, ni tampoco un camino para estudiar historia urbana, la idea es que
  • se trata de una relación activa, mutuamente condicionante que involucra al medio
  • social en que está inserta.
  • La marcación del espacio urbano supone también adueñarse del mismo y caracterizarlo: es una práctica de apropiación territorial. La toma del espacio publico
  • no solo fue una estrategia de acción, de invasión clandestina de lo urbano, sino que
  • formó parte de la toma de posición de la que la vanguardia consagró como «arte
  • revolucionario», para provocar movilizaciones fuertes y una agresión intencionada.
  • Proponemos así una mirada comprometida con la historia urbana y cultural
  • de nuestra ciudad. El estudio de los complejos vínculos de ocupación, conquista,
  • apropiación y rechazo que las diferentes ramas de la producción artística hicieron
  • del espacio urbano, y el lugar que le adjudicaron como tópico de sus producciones,
  • permitirá enriquecer la historia cultural local. Una mirada que evalúe la producción
  • artística en su conjunto, que teniendo a los diferentes sectores en relación con las
  • tradiciones y las competencias dentro del mundo artístico, le sumamos la exploración de las posibles interconexiones o comunidades de intereses. La originalidad
  • de nuestro enfoque radica en una mirada diferente a las otras historias de la ciudad
  • de y del arte en Rosario, reuniendo ambas en una relación biunívoca.
  • Una historia cultural en un sentido más amplio y global en la medida que, como
  • mencionamos, de cuenta de todas las expresiones el arte tales como la plástica,
  • la danza, la literatura, la música, el cine, y la fotografía con sus correspondientes
  • interrelaciones y variantes.
  • Creemos que la historia escrita del arte en Rosario cuenta aún con numerosos
  • baches, e interrogantes, que no han sido explorados. Este trabajo, forma parte de
  • un marco mayor de investigación, que se propone saldar una parte de esa deuda
  • con la historia de la ciudad y sus protagonistas, enriqueciendo una historia integral
  • de los procesos artísticos, de la producción local y de la actuación de los diferentes
  • grupos. Implica también marcar un punto de vista descubridor y desmitificador
  • de ciertos criterios estéticos y juicios de valor otorgados en los ´60 (y aún hoy en
  • día) hacia las obras de arte, hacia sus creadores, que han marcado una aguda diferencia entre estilos conservadores y de vanguardia –– y los procesos de creación
  • en relación con las tomas de posición, dominio y apropiación de los espacios de
  • actuación en la ciudad.
  • Es necesario generar esta otra mirada de la ciudad y su arquitectura y de las
  • relaciones con estos grupos que entrelazan usos, costumbres y prácticas sobre la
  • trama urbana dando valores connotativos diferentes a los de los urbanistas. Recuperar de esta forma la memoria y el valor -a través de las connotaciones otorgadas
  • por los imaginarios- de las obras arquitectónicas aún en pie en la ciudad, como
  • parte de un patrimonio ciudadano.
  • Bibliografía
  • BÜRGER, Peter. Teoría de la vanguardia. Ediciones Península. Barcelona. 1987.
  • DEBRAY, Régis. Transmitir. Editorial Manantial. Buenos Aires. 1997
  • FANTONI, Guillermo. Arte, vanguardia y política en los ´60. Conversaciones con Juan
  • Pablo Renzi. Ediciones El cielo por Asalto. Buenos Ares, 1998.
  • - 304 -
  • Una mirada desde la historia urbana Ana Florencia Frontini
  • FANTONI, Guillermo. «Itinerario de una modernidad estética. Intensidades vanguardistas y
  • estrategias de modernización en el arte de Rosario». EN: AAVV Arte y Poder. V Jornadas de Teoría e Historia de las artes. Centro Argentino de Investigaciones de Arte,
  • Bs. As., 1993.
  • FANTONI, Guillermo. «Rosario: opciones de la vanguardia».EN: AAVV. Cultura y Política
  • en los años ´60, UBA. Bs. As., 1997.
  • LONGONI, Ana - MESTMAN, Mariano. Del Di Tella a «Tucumán Arde». Vanguardia
  • artística y política en el 68 argentino. Ediciones El Cielo por Asalto. Bs. As.. 2000
  • WILLIAMS, Raymond. Marxismo y Literatura. Ediciones Península. Barcelona, 1980.
  • RESUMEN
  • Una mirada desde la historia urbana. Rosario y el arte. 1960-75
  • En este trabajo, proponemos abordar desde el análisis de tres casos puntuales del
  • accionar de artistas de Rosario en el año 1968, su relación con la ciudad, y cómo se
  • posicionaron con explorar a través de casos puntuales de la experiencia de la vanguardia
  • plástica.
  • Dicho trabajo se inscribe dentro del marco de un proyecto de investigación mayor,
  • centrado en Rosario entre los años 1960-75, que propone una mirada comprometida
  • con la historia urbana y cultural de nuestra ciudad. El estudio de los complejos
  • vínculos de ocupación, conquista, apropiación y rechazo que las diferentes ramas de la
  • producción artística hicieron del espacio urbano, y el lugar que le adjudicaron como tópico
  • de sus producciones, permitirá enriquecer la historia cultural local.
  • Palabras clave: Rosario- historia urbana – Ciclo de Arte Experimental
  • ABSTRACT
  • A look from the urban history. Rosario and the art. 1960-75
  • In this work, we propose to approach from the analysis of three precise cases of artists
  • of Rosario in 1968, its relation with the city, and how they were positioned with exploring
  • through precise cases of the experience of the plastic avant garde.This work registers
  • within the frame of a greater investigation project, centered in Rosario between the years
  • 1960-75, wich proposes a glance tied with the urban and cultural history of our city. The
  • study of the complex bonds of occupation, conquers, appropriation and rejection that the
  • different branches from the artistic production did of the urban space, and the place that
  • adjudged to him like topic of their productions, will allow to enrich local cultural history.
  • Key words: Rosario – Urban History – Experimental Art Cycle
  • Notas
  • (*) Arquitecta. Becaria de Conicet. Doctoranda en Carrera de Doctorado, Escuela de Posgrado. FHyA: UNR. Adscrita a la Cátedra de Historia Social Latinoamericana. Carrera
  • Antropología. FHyA. UNR. E-mail: arq_frontini@yahoo.com.ar
  • - 305 -
  • Historia Regional Nº 24, Sección Historia (ISP Nº 3), Año XIX, Villa Constitución, 2006
  • 1 FANTONI, Guillermo. Arte, vanguardia y política en los ´60. Conversaciones con
  • Juan Pablo Renzi. Ediciones El cielo por Asalto. Bs. As., 1998. p. 55
  • 2 Raymond Williams plantea la clasificación de Emergente, Residual y Dominante, a la cual
  • hacemos referencia. WILLIAMS, Raymond. Marxismo y Literatura. Ediciones Península.
  • Barcelona, 1980.
  • 3 FANTONI, Guillermo. op. cit.. p. 56.
  • 4 LONGONI, Ana y Mestman, Mariano. Del Di Tella a “Tucumán Arde”. Vanguardia
  • artística y política en el 68 argentino. Ediciones El Cielo por Asalto. Bs. As.. 2000.
  • p. 120.
  • 5 FANTONI, Guillermo. “Rosario: opciones de la vanguardia”. EN: AAVV Cultura y Política
  • en los años ´60. Buenos Ares, UBA. 1997. pp.287-298
  • 6 PIÑÓN, Helio, “Prólogo”, EN: BÜRGER, Peter. Teoría de la Vanguardia. Ediciones
  • Península. Barcelona 1987, p. 62.
  • Citas
Cita
BÜRGER, Peter. Teoría de la vanguardia. Península. Barcelona. 1987.

DEBRAY, Régis. Transmitir. Manantial. Buenos Aires. 1997

FANTONI, Guillermo. "Itinerario de una modernidad estética. Intensidades vanguardistas y estrategias de modernización en el arte de Rosario". EN: AAVV Arte y Poder. V Jornadas de Teoría e Historia de las artes. Centro Argentino de Investigaciones de Arte, Bs. As., 1993.

FANTONI, Guillermo. "Rosario: opciones de la vanguardia". EN: AAVV. Cultura y Política en los años ´60, UBA. Bs. As., 1997.

FANTONI, Guillermo. Arte, vanguardia y política en los ´60. Conversaciones con Juan Pablo Renzi. El cielo por Asalto. Buenos Ares, 1998.

LONGONI, Ana y MESTMAN, Mariano. Del Di Tella a “Tucumán Arde”. Vanguardia artística y política en el 68 argentino. El Cielo por Asalto. Bs. As.. 2000

PIÑÓN, Helio, "Prólogo", EN: BÜRGER, Peter. Teoría de la Vanguardia. Península. Barcelona 1987.

WILLIAMS, Raymond. Marxismo y Literatura. Península. Barcelona, 1980.


No hay comentarios:

Publicar un comentario